1012: Auditoria de instrumentos financieros
Introducción
1. - El propósito de esta Declaración internacional de prácticas
de auditoria (IAPS) es proporcionar lineamientos al auditor para planear y desempeñar
procedimientos de auditoria para las aseveraciones de los estados financieros
relacionadas con instrumentos financieros derivados. Esta IAPS se centra en
la auditoria de derivados poseídos por usuarios finales, incluyendo bancos
y otras entidades del sector financiero cuando son los usuarios finales. Un
usuario final es una entidad que participa en una transacción financiera
ya sea por medio de una bolsa organizada o de un corredor, para fines de cobertura,
administración de activos/pasivos o para especular. Los usuarios finales
consisten primordialmente en corporaciones, entidades del gobierno, inversionistas
institucionales e instituciones financieras. Las actividades de derivados de
un usuario final a menudo están relacionadas con la producción
o uso por la entidad de una materia prima (commodity). Los asuntos de sistemas
de contabilidad y de control interno asociados con la emisión o negociación
de derivados pueden ser diferentes de los relacionados con el uso de los derivados.
La IAPS 1006, “La Auditoria de bancos comerciales internacionales,”
proporciona lineamientos sobre las auditorias de bancos y otras entidades del
sector financiero, e incluye lineamientos sobre la auditoria a bancos comerciales
internacionales que emiten o negocian derivados.
Instrumentos derivados y actividades de derivados
2. Los instrumentos financieros derivados se van haciendo más complejos,
su uso se hace más común y van siendo más los requerimientos
contables para proporcionar el valor razonable (fair value) y otra información
sobre los mismos en las presentaciones y revelaciones de los estados financieros.
Los valores de los derivados pueden ser volátiles. Las disminuciones
grandes y repentinas en su valor pueden aumentar el riesgo de que la pérdida
para una entidad que usa derivados pueda exceder el monto, silo hay, registrado
en el balance general. Más aún, debido a la complejidad de las
actividades de derivados, puede ser que la administración no entienda
por completo los riesgos de utilizar derivados.
3. Para muchas entidades, el empleo de derivados ha reducido la extensión del riesgo en las tasas de cambio, tasas de interés y precio de materias primas (mercancías o commodities) así como otros riegos. Por otra parte, las características inherentes de las actividades de derivados y los instrumentos financieros derivados pueden también dar como resultado mayor riesgo del negocio en algunas entidades, incrementando a su vez el riesgo de auditoría y presentando nuevos retos al auditor.
4. “Derivados” es un término genérico usado para
englobar una amplia variedad de instrumentos financieros cuyo valor “depende
de” o se “deriva de” una tasa o precio subyacente o fundamental,
tales como tasas de interés, tasas de cambio, precios de capital, o precios
de mercancías. Los contratos de derivados pueden ser “lineales”
o “no lineales”. Son contratos que implican flujos de efectivo obligatorios
en una fecha futura (lineal) o tienen características opcionales donde
una parte tiene el derecho pero no la obligación de exigir que otra parte
entregue la partida subyacente al contrato (no lineal). Algunos marcos de referencia
nacionales para información financiera, (Principios de contabilidad generalmente
aceptados) y las Normas Internacionales de Contabilidad (NIC’s) contienen
definiciones de los derivados. Por ejemplo, la NIC 39, “Instrumentos financieros:
Reconocimiento y valuación,” define un derivado como un instrumento
financiero:
- cuyo valor cambia en respuesta al cambio en una tasa de interés, en
el precio de un valor, precio de una mercancía (commodity) , tasa de
cambio extranjero, índice de precios o de tasas, una tasa de crédito
o índice de crédito especificados, variables similares (a veces
conocidas como el “subyacente” o “fundamental”);
- que no requiere inversión neta inicial o poca inversión neta
inicial con relación a otros tipos de contratos que tienen respuesta
similar a cambios en las condiciones del mercado; y
- que se liquida en una fecha futura. Además, distintos marcos de referencia
nacionales para información financiera y las NIC’s disponen diferentes
tratamientos contables de los instrumentos financieros derivados.
5. Los contratos lineales más comunes son contratos a futuro (por ejemplo, contratos de cambio extranjero y convenios de tasas a futuro), contratos de futuros (por ejemplo, un contrato de futuros para comprar un commodity como petróleo o electricidad) y swaps (cambios o trueques). Los contratos no lineales más comunes son los de opciones, de máximos, mínimos y “swaptions” (combinación de “swap y “option”, trueque y opción). Los derivados que sean más complejos pueden tener una combinación de las características de cada categoría.
6. Las actividades de derivados varían desde aquéllas cuyo objetivo
primario es:
- administrar riesgos actuales o anticipados con relación a operaciones
y posición financiera; o
- tomar posiciones abiertas o especulativas para beneficiarse por anticipado
de los movimientos esperados del mercado.
Algunas entidades pueden estar implicadas en derivados no sólo desde
una perspectiva de tesorería corporativa sino también o alternativamente,
en asociación con la producción o uso de una materia prima.
7. Mientras que todos los instrumentos financieros tienen ciertos riesgos,
los derivados a menudo tienen características particulares que apalancan
los riesgos, tales como:
- Se requiere poco o ningún flujo de salida/entrada de efectivo hasta
el vencimiento de las transacciones;
- No se paga o recibe saldo alguno del principal u otra cantidad fija;
- Los riesgos y beneficios potenciales pueden ser sustancialmente mayores que
los desembolsos reales; y
- El valor del activo o pasivo de una entidad puede exceder el monto, silo hay,
del derivado que se reconoce en los estados financieros, especialmente en entidades
cuyos marcos de referencia para información financiera (Principios de
contabilidad utilizadas por la entidad) no requieran que los derivados se registren
al valor razonable de mercado en los estados financieros.
Responsabilidades de la administración y de los encargados del mando
8. La NIA 200, “Objetivo y principios generales que gobiernan una auditoría
de estados financieros,” declara que la administración de la entidad
es responsable de preparar y presentar los estados financieros. Como parte del
proceso de preparar dichos estados financieros, la administración hace
aseveraciones específicas relacionadas con los derivados. Dichas aseveraciones
incluyen (donde el marco de referencia para información financiera lo
requiere) que todos los derivados registrados en los estados financieros existen,
no hay derivados no registrados a la fecha del balance general, los derivados
registrados en los estados financieros están valuados y presentados en
forma apropiada y todas las revelaciones relevantes están hechas en los
estados financieros.
9. Mediante vigilancia a la administración, los encargados del mando
de una entidad, son responsables de:
* el diseño e implementación de un sistema de control interno
para:
— vigilar y controlar el riesgo y el control financiero;
— proporcionar una certeza razonable de que el uso de derivados por parte
de la entidad está dentro de sus políticas de administración
del riesgo; y
— asegurar que la entidad cumpla con las leyes y reglamentaciones aplicables;
y
* la integridad de los sistemas de contabilidad e información financiera
de la entidad para asegurar la confiabilidad de la información financiera
que proporciona la administración sobre actividades de derivados.
10. La auditoría de los estados financieros no releva a la administración ni a los encargados del mando de sus responsabilidades.
La responsabilidad del auditor
11. La NIA 200 establece que el objetivo de la auditoría es permitir
al auditor expresar una opinión sobre si los estados financieros están
preparados respecto de todo lo importante, de acuerdo con un marco de referencia
para información financiera identificado (PCGA empleadas). La responsabilidad
del auditor relacionada con instrumentos financieros derivados, en el contexto
de la auditoría de los estados financieros tomados como un todo, es considerar
si las aseveraciones de la administración relacionadas con los derivados
dan como resultado estados financieros preparados, respecto de todo lo importante,
de acuerdo con el marco de referencia para información financiera identificado
(PCGA).
12. El auditor establece un entendimiento con la entidad de que el propósito
del trabajo de auditoria es poder expresar una opinión sobre los estados
financieros.
El propósito de una auditoría de estados financieros no es proporcionar
certeza sobre lo adecuado de la administración del riesgo por parte de
la entidad en relación a las actividades de derivados, o de los controles
sobre dichas actividades.
Para evitar cualquier malentendido el auditor puede discutir con la administración
la naturaleza y extensión del trabajo de auditoría relacionado
con actividades de derivados. La NIA 210, “Términos de los trabajos
de auditoria,” proporciona lineamientos sobre cómo convenir los
términos del trabajo con una entidad.
Necesidad de habilidad y conocimientos especiales
13. La NIA 200 requiere que el auditor cumpla con el “Código de
ética para contadores profesionales” emitido por IFAC. Entre otras
cosas, este código requiere que el Contador Público desempeñe
los servicios con competencia y diligencia profesionales. El código,
además, requiere que el auditor mantenga suficiente conocimiento y habilidad
profesionales para cumplir con sus responsabilidades con el debido cuidado.
14. Para cumplir con los requerimientos de la NIA 200, el auditor puede necesitar
habilidades o conocimientos especiales para planear y desempeñar los
procedimientos de auditoría para ciertas aseveraciones sobre derivados.
Las habilidades y conocimientos especiales incluyen obtener un entendimiento
de:
— las características operativas y perfil de nesgo de la industria
en que opera la entidad;
— los instrumentos financieros derivados que usa la entidad y sus características;
— el sistema de información de la entidad para derivados, incluyendo
los servicios proporcionados por una organización de servicios. Esto
puede requerir que el auditor tenga habilidades o conocimiento especiales sobre
aplicaciones de computadora cuando una información importante acerca
de dichos derivados se transmita, procese, mantenga o se acceda electrónicamente;
— los métodos de valuación del derivado, por ejemplo, si
se determina o no el valor razonable por precio cotizado de mercado, o por un
modelo de fijación de precios; y
— los requerimientos del marco de referencia para información financiera
(PCGA empleados) para las aseveraciones de los estados financieros relacionadas
con derivados. Los derivados pueden tener características complejas que
requieran que el auditor tenga conocimiento especial para determinar su valuación,
reconocimiento y revelación de conformidad con el marco de referencia
para información financiera. Por ejemplo, las características
incorporadas en contratos o convenios pueden requerir contabilización
por separado, y las estructuras complejas de fijación de precios pueden
aumentar la complejidad de los supuestos usados para valorar el instrumento
a su valor razonable. Además, los requerimientos del marco de referencia
para información financiera pueden variar dependiendo del tipo de derivado,
la naturaleza de la transacción y el tipo de entidad.
15. Los miembros del equipo de trabajo pueden tener la habilidad y conocimientos
necesarios para planear y desempeñar los procedimientos de auditoría
relacionados con transacciones de derivados. Alternativamente, el auditor puede
decidir buscar la ayuda de un experto fuera de su firma, con las habilidades
o conocimientos necesarios para planear y desempeñar los procedimientos
de auditoría, especialmente cuando los derivados son muy complejos, o
cuando derivados simples se usan en situaciones complejas, cuando la entidad
participa en la negociación activa de derivados, o la valuación
de los derivados se basa en modelos complejos de fijación de precios.
La NIA 220, “Control de calidad para el trabajo de auditoria,” proporciona
lineamientos sobre la supervisión de individuos que sirvan como miembros
del equipo de trabajo y ayuden al auditor en la planeación y desempeño
de los procedimientos de auditoria. La NIA 620,
“Uso del trabajo de un experto,” proporciona lineamientos sobre
el uso del trabajo de un experto como evidencia de auditoría.
Conocimiento del negocio
16. La NIA 310, “Conocimiento del negocio,” requiere que el auditor,
al desempeñar una auditoría de estados financieros, tenga u obtenga
un conocimiento suficiente del negocio para posibilitarlo a identificar y entender
los sucesos, transacciones y prácticas que, a su juicio, puedan tener
un efecto importante sobre los estados financieros, el examen o el dictamen
de auditoría.
Por ejemplo, el auditor utiliza dicho conocimiento para evaluar los riesgos
inherentes así como de control y para determinar la naturaleza, oportunidad
y alcance de los procedimientos de auditoria.
17. Debido a que las actividades de derivados generalmente soportan las actividades
de negocios de la entidad, los factores que afectan sus operaciones cotidianas
tendrán también efectos en sus actividades de derivados. Por ejemplo,
debido a las condiciones económicas que afectan al precio de las materias
primas principales de una entidad, esta entidad puede participar en un contrato
de futuros para cubrir el costo de su inventarío. De modo similar, las
actividades de derivados pueden tener un efecto importante sobre las operaciones
y viabilidad de la entidad.
Factores económicos generales
18. Es probable que los factores económicos generales tengan una influencia
sobre la naturaleza y extensión de las actividades de derivados de una
entidad. Por ejemplo, cuando parece probable que las tasas de interés
suban, una entidad puede tratar de fijar el nivel efectivo de tasas de interés
sobre sus préstamos de tasa flotante mediante el uso de “swaps”
de tasas de interés, convenios a futuro y techos. Los factores económicos
generales que pueden ser relevantes incluyen:
— el nivel general de la actividad económica;
— tasas de interés, incluyendo la estructura de plazos de las tasas
de interés, y disponibilidad de financiamiento;
— inflación y reevaluación (devaluación) de moneda;
— tasas y controles de moneda extranjera; y
— las características de los mercados que sean relevantes para
los derivados usados por la entidad, incluyendo la liquidez o volatilidad de
dichos mercados
La industria
19. Es también probable que las condiciones económicas en la industria
en que opera la entidad influyan en sus actividades de derivados. Si la industria
es de temporada o cíclica, puede ser por sus hechos más difíciles
pronosticar en forma adecuada la exposición a tasa de interés,
a cambio extranjero o a liquidez. Una alta tasa de crecimiento o una pronunciada
tasa de declinación en el negocio de una entidad puede también
hacer difícil predecir los niveles de actividad en general y, así,
su nivel de actividad de derivados. Las condiciones económicas en una
industria particular que pueden ser relevantes incluyen:
— el riesgo de precio en la industria;
— el mercado y la competencia;
— actividad de temporada o cíclica;
— operaciones en declinación o en expansión;
— condiciones adversas (por ejemplo, demanda a la baja, excesiva capacidad,
seria competencia de precios); y
— transacciones, conversión o riesgo económico en divisa
extranjeras.
La entidad
20. Para obtener una comprensión suficiente de las actividades de derivados
de una entidad, para poder identificar y entender los sucesos, transacciones
y prácticas que, a juicio del auditor, pueden tener un efecto importante
sobre los estados financieros o sobre el examen o dictamen de auditoria, el
auditor considera:
• Conocimiento y experiencia de la administración y de los encargados
del mando. Las actividades de derivados pueden ser complicadas y a menudo, sólo
unos cuantos individuos dentro de una entidad entienden por completo estas actividades.
En entidades que participan en pocas actividades de derivados, la administración
puede carecer de experiencia aun en transacciones relativamente simples de derivados.
Más aún, la complejidad de diversos contratos o convenios hace
posible que una entidad participe en forma inadvertida en una transacción
de derivados. El uso importante de derivados, particularmente derivados complejos,
sin pericia relevante dentro de la entidad, aumenta el riesgo inherente. Esto
puede hacer que el auditor se cuestione si hay o no control adecuado de la administración,
así como afectar la evaluación del riesgo por el auditor, la naturaleza,
alcance y oportunidad de las pruebas de auditoria consideradas necesarias;
• Disponibilidad de información oportuna y confiable de la administración.
El riesgo de control asociado con las actividades de derivados puede aumentar
con la mayor descentralización de dichas actividades. Esto puede ser
especialmente cierto cuando una entidad tiene ubicaciones en diferentes localidades,
algunas quizá en otros países. Las actividades de derivados pueden
manejarse en forma centralizada o descentralizada. Las actividades de derivados
y la toma de decisiones relacionada dependen en gran modo del flujo de información
exacta, confiable y oportuna de la administración. La dificultad de reunir
y acumular dicha información se incrementa con el número de localidades
y negocios en que esté inmersa una entidad;
• Objetivos para el uso de derivados. Las actividades de derivados van
desde aquellas cuyo objetivo primario es reducir o eliminar el riesgo (cobertura)
hasta aquellas cuyo objetivo primario es maximizar las ganancias (especulación).
Con todo lo demás igual, el riesgo aumenta cuando maximizar las ganancias
se vuelve el centro de la actividad de derivados. El auditor obtiene una comprensión
de la estrategia detrás del uso de derivados por la entidad e identifica
dónde se ubican las actividades de derivados de la misma en el proceso
continuo de cobertura-especulación.
Riesgos financieros clave
21. El auditor obtiene una comprensión de los principales tipos de riesgo
financiero relacionados con las actividades de derivados, a los que puede estar
expuesta la entidad. Estos riesgos financieros clave son:
(a) Riesgo de mercado, que se relaciona en forma amplia con las pérdidas
económicas debidas a cambios adversos en el valor razonable del derivado.
Los riesgos relacionados incluyen:
— Riesgo de precio, que se refiere a cambios en el nivel de precios debido
a cambios en tasas de interés, tasas de cambio extranjero u otros factores
relacionados con la volatilidad del mercado de la tasa, índice o precio
subyacentes. El riesgo de precio incluye riesgo de la tasa de interés
y riesgo de cambio extranjero;
— Riesgo de liquidez, que se refiere a cambios en la capacidad de vender
o disponer del instrumento derivado. Las actividades de derivados llevan el
riesgo adicional de que una falta de contratos o contrapartes disponibles puede
hacer difícil cerrar la transacción de derivados o concertar un
contrato de compensación. Por ejemplo, el riesgo de liquidez puede aumentar
si una entidad encuentra dificultades para obtener el valor o materia prima
requeridos u otro documento entregable si el derivado requiriera entrega física.
Pueden también ocurrir pérdidas económicas si la entidad
hace negociaciones inapropiadas con base en información obtenida con
el uso de malos modelos de valuación.
Los derivados usados para cubrir transacciones acarrean un riesgo adicional,
conocido como riesgo de la base. Base es la diferencia entre el precio de la
partida cubierta y el precio del instrumento de cobertura relacionado. El riesgo
de la base es el riesgo de que la base cambie mientras esté abierto el
contrato de cobertura, y, por consiguiente, la correlación de precio
entre la partida cubierta y el instrumento de cobertura no sea perfecta. Por
ejemplo, el riesgo de la base puede ser afectado por una falta de liquidez ya
sea en la partida cubierta o en el instrumento de cobertura;
(b) Riesgo de crédito, se refiere al riesgo de que un cliente o contraparte
no liquide una obligación por todo su valor, ya sea cuando se venza o
en cualquier momento posterior. Para ciertos derivados, los valores de mercado
son volátiles, de modo que la exposición al riesgo de crédito
también es volátil. Generalmente, un derivado está expuesto
al riesgo de crédito sólo cuando el derivado tiene valor positivo
de mercado. Dicho valor representa una obligación de la contraparte y,
por tanto, un beneficio económico que puede perderse si la contraparte
deja de cumplir con su obligación. Más aún, el valor de
mercado de un derivado puede fluctuar rápidamente, alternando entre valores
positivos y negativos. El potencial para cambios rápidos en precios,
junto con la estructura de ciertos derivados, puede también afectar la
exposición al riesgo de crédito. Por ejemplo, los derivados altamente
apalancados o los derivados con períodos de tiempo prorrogados pueden
dar como resultado que la exposición al riesgo de crédito aumente
rápidamente después de haberse realizado una transacción
de derivados.
Muchos derivados son negociados siguiendo reglas uniformes a través de
una bolsa organizada (derivados negociados en bolsa). Los derivados negociados
en bolsa generalmente eliminan el riesgo de contraparte individual y el organismo
de compensación sustituye como la parte que liquida. Típicamente,
los participantes en un derivado negociado en bolsa ajustan los cambios en el
valor de sus posiciones a diario, lo que aminora más el riesgo de crédito.
Otros métodos para minimizar el riesgo de crédito incluyen requerir
a la contraparte que ofrezca colateral, o que asigne un límite de crédito
a cada contraparte con base en su calificación de crédito.
El riesgo de liquidación es el riesgo relacionado de que una parte de
una transacción se liquide sin que se reciba algún valor del cliente
o contraparte.
Un método para minimizar el riesgo de liquidación es participar
en un convenio maestro de cancelación mutua por saldos netos, que permite
a las partes compensar todas sus posiciones relacionadas por pagar y por cobrar
en la liquidación;
(c) Riesgo de solvencia, se refiere al riesgo de que la entidad no tenga los fondos disponibles para cumplir con los compromisos de salida de efectivo al vencimiento. Por ejemplo, un movimiento adverso de precios en un contrato de futuros puede dar como resultado una demanda de cobertura complementaria que quizá no pueda cumplir la entidad por falta de liquidez;
(d) Riesgo legal se refiere a pérdidas resultantes de una acción
legal o reglamentaria que invalide o de algún modo impida el desempeño,
por parte del usuario final o su contraparte, bajo los términos del contrato
o convenios relacionados de cancelación mutua a saldos netos. Por ejemplo,
pudiera originarse un riesgo legal por la insuficiente documentación
del contrato, una falta de capacidad para ejecutar un convenio de cancelación
mutua a saldos netos en una quiebra, cambios adversos en las leyes de impuestos
o estatutos que prohíban a las entidades invertir en ciertos tipos de
derivados.
Aunque existen otras clasificaciones de riesgo, normalmente son combinaciones
de estos riesgos principales. Hay también un riesgo adicional para las
materias primas (commodities) en cuanto a que su calidad no cumpla con las expectativas.
Aseveraciones que se tratan
22. Las aseveraciones de los estados financieros son aseveraciones de la administración,
explícitas o de algún otro modo, incorporadas en los estados financieros
preparados de acuerdo con el marco de referencia para informes financieros aplicable.
Pueden dividirse como sigue:
— Existencia. Un activo o un pasivo existen en una fecha dada. Por ejemplo,
los derivados presentados en los estados financieros mediante su contabilización
o revelación existen a la fecha del balance general;
— Derechos y obligaciones. Un activo o un pasivo pertenecen a la entidad
en una fecha dada. Por ejemplo, una entidad tiene los derechos y obligaciones
asociados con los derivados presentados en los estados financieros;
— Ocurrencia. Tuvo lugar durante el periodo una transacción o evento
que pertenece a la entidad. Por ejemplo, la transacción que dio origen
al derivado ocurrió dentro del periodo del informe financiero;
— Totalidad No hay activos, pasivos, transacciones o eventos, sin registrar
o partidas sin revelar. Por ejemplo, todos los derivados de la entidad se informan
en los estados financieros mediante su contabilización o revelación;
— Valuación. Un activo o pasivo se registra a un valor apropiado
en libros. Por ejemplo, los valores de los derivados presentados en los estados
financieros mediante contabilización o revelación se determinaron
de acuerdo con el marco de referencia para información financiera (PCGA
empleados por la entidad);
— Registro contable. Una transacción o evento se registra por la
cantidad apropiada y el ingreso o gasto se asigna al periodo apropiado. Por
ejemplo, las cantidades asociadas con derivados presentados en los estados financieros
mediante valuación o revelación se determinaron de acuerdo con
el marco de referencia para información financiera (PCGA), y los ingresos
o gastos asociados con los derivados presentados en los estados financieros
fueron asignados a los períodos correctos de información financiera;
y
— Presentación y revelación: Una partida se revela, clasifica
y describe de acuerdo con el marco de referencia para información financiera
(PCGA) aplicable. Por ejemplo, la clasificación, descripción y
revelación de derivados en los estados financieros estén de acuerdo
con el marco de referencia para información financiera.
Evaluación de riesgo y control interno
23. El riesgo de auditoría es el riesgo de que el auditor emita una opinión
de auditoría no apropiada, cuando los estados financieros estén
representados en forma errónea de importancia relativa. El riesgo de
auditoría tiene tres componentes: riesgo inherente, riesgo de control
y riesgo de detección. El auditor considera el conocimiento obtenido
sobre el negocio y sobre los riesgos financieros clave al evaluar los componentes
del riesgo de auditoría.
24. La NIA 400, “Evaluación del riesgo y control interno,” proporciona lineamientos sobre la consideración del auditor del riesgo de auditoría y el control interno, cuando planea y desempeña una auditoría de estados financieros de acuerdo con NIAs. La NIA requiere que el auditor use su juicio profesional para evaluar el riesgo de auditoría y para diseñar procedimientos de auditoría para asegurarse que el riesgo se reduce a un nivel aceptablemente bajo. También requiere que el auditor obtenga una comprensión de los sistemas de contabilidad y de control interno suficiente para planear la auditoría y desarrollar un enfoque de auditoría efectivo.
Riesgo inherente
25. El riesgo inherente es la susceptibilidad de un saldo de una cuenta o clase
de transacciones a una representación errónea que pudiera ser
de importancia relativa, individualmente o, en el agregado, cuando se acumule
con representaciones erróneas en otros saldos o clases, suponiendo que
no hubiera un control interno relacionado.
26. La NIA 400 requiere que, al desarrollar el plan global de auditoría, el auditor evalúe el riesgo inherente a nivel de estados financieros. La NIA 400 requiere que el auditor relacione la evaluación con los saldos de las cuentas y clases de transacciones de importancia relativa al nivel de aseveración o suponga que el riesgo inherente es alto para la aseveración.
27. La NIA 400 proporciona lineamientos al auditor al usar su juicio profesional
para evaluar numerosos factores que pueden afectar la evaluación del
riesgo inherente.
Ejemplos de factores que podrían afectar la evaluación del auditor
del riesgo inherente para las aseveraciones sobre derivados incluyen:
— Aspecto económico y propósito de negocios de las actividades
de derivados de la entidad. El auditor entiende la naturaleza del negocio de
la entidad así como el aspecto económico y propósito de
negocios de sus actividades de derivados, lo cual puede influir en la decisión
de la entidad de comprar, vender o retener derivados;
— Las actividades de derivados van desde posiciones donde el objetivo
primario es reducir o eliminar el riesgo (cobertura) a posiciones donde el objetivo
primario es maximizar ganancias (especulación). Los riesgos inherentes
asociados con la administración del riesgo difieren en forma importante
de los asociados con la inversión especulativa;
— La complejidad de las características de un derivado. Generalmente,
mientras más complejo sea un derivado, más difícil es determinar
su valor razonable. Los valores razonable de ciertos derivados, tales como opciones
negociadas en bolsa, estén disponibles en fuentes independientes de fijación
de precios como las publicaciones financieras y los agentes-corredores no afiliados
con la entidad. Sin embargo, determinar el valor razonable puede ser particularmente
difícil, si una transacción ha sido ajustada para cumplir las
necesidades del usuario individual. Cuando los derivados no se negocian regularmente
o se negocian sólo en mercados sin precios de mercado publicados o cotizados,
la administración puede usar un modelo de valuación para determinar
el valor razonable. El riesgo de valuación es el riesgo de que el valor
razonable del derivado se determine en forma incorrecta. El riesgo del modelo
que es un componente del riesgo de valuación, existe siempre que se usen
modelos (en oposición a precios de mercado cotizados) para determinar
el valor razonable de un derivado. El riesgo del modelo es el riesgo asociado
con las imperfecciones y subjetividad de estos modelos y los supuestos en ellos
relacionados. Tanto el riesgo de valuación como el riesgo del modelo
contribuyen al riesgo inherente para la aseveración de valuación
sobre dichos derivados;
— Si es que la transacción que da origen al derivado implicó
o no el intercambio de efectivo. Muchos derivados no implican un intercambio
de efectivo al inicio de la transacción o pueden implicar contratos que
tengan flujos de efectivo irregulares o al final del plazo. Hay un riesgo incrementado
de que dichos contratos no se identifiquen o sean identificados y registrados
sólo parcialmente en los estados financieros, aumentando el riesgo inherente
para la aseveración de totalidad sobre dichos derivados;
— La experiencia de una entidad con el derivado. Un uso importante de
derivados complejos sin la pericia relevante dentro de la entidad incrementa
el riesgo inherente. La pericia relevante debiera residir en el personal que
participa en las actividades de derivados de la entidad, incluyendo a los encargados
del mando, los cuales comprometen a la entidad a las transacciones con derivados
(de aquí en adelante llamados “agentes” o “negociadores”)
los implicados en el control del riesgo y el personal de contabilidad y de operaciones
responsable de registrar y liquidar las transacciones. Además, es más
probable que la administración pase por alto las transacciones no frecuentes
en cuanto a asuntos relevantes de contabilización y revelación;
— Si es que el derivado es una característica incorporada en un
convenzo. Puede ser menos probable que la administración identifique
los derivados incorporados, lo que incrementa el riesgo inherente para la aseveración
de totalidad sobre dichos derivados;
— Si es que los factores externos afectan a la aseveración. Por
ejemplo, el incremento en riesgo de crédito asociado con entidades que
operan en industrias a la baja incrementa el riesgo inherente para la aseveración
de valuación sobre dichos derivados. Además, los cambios importantes
o la volatilidad de las tasas de interés aumentan el riesgo inherente,
para la valuación de derivados cuyo valor se afecte en forma importante
por las tasas de interés;
— Si es que el derivado es negociado en bolsas nacionales o del extranjero.
Los derivados negociados en bolsas del extranjero pueden estar sujetos a mayor
riesgo inherente debido a leyes y reglamentos diferentes, al riesgo de tasa
de cambio o a condiciones económicas diferentes. Estas condiciones pueden
contribuir al riesgo inherente para la aseveración de derechos y obligaciones
o la aseveración de valuación.
28. Muchos derivados tienen el riesgo asociado de que una pérdida podría exceder la cantidad, si la hay,’ del valor del derivado reconocido en el balance general (riesgo fuera del balance). Por ejemplo, una caída repentina en el precio de mercado de una commodity puede forzar a la entidad a realizar pérdidas para cerrar una posición de dicho producto a futuro. En algunos casos, las pérdidas potenciales pueden ser suficientes para proyectar una duda importante sobre la capacidad de la entidad para continuar como un negocio en marcha. La NIA 570, “Negocio en marcha,” establece normas y proporciona lineamientos sobre la responsabilidad del auditor en la auditoría de estados financieros con respecto al supuesto de negocio en marcha usado en la preparación de los estados financieros. La entidad puede llevar a cabo análisis de susceptibilidad o análisis de valor en riesgo para evaluar los efectos hipotéticos sobre los instrumentos derivados sujetos a riesgos del mercado. El auditor puede considerar estos análisis al evaluar a la administración en la capacidad de la entidad para continuar como un negocio en marcha.
Consideraciones contables
29. El método de contabilidad de una entidad afecta los procedimientos
específicos de auditoría y es, por tanto, importante. La contabilización
de derivados puede depender de si el derivado ha sido clasificado como un instrumento
de cobertura, y si la relación de cobertura es altamente efectiva. Por
ejemplo, la NIC 39 requiere que la entidad reconozca los cambios en el valor
razonable de un instrumento derivado como ganancia o pérdida neta en
el periodo presente. Si un derivado es parte de una relación de cobertura
que cumple con ciertos criterios, la relación de cobertura califica para
contabilización especial de cobertura que reconoce los efectos de compensación
de la partida cubierta sobre la ganancia o pérdida neta. Debido a que
los derivados y la partida cubierta están conectados económicamente,
es apropiado reconocer ganancia o pérdida del derivado en el mismo periodo
contable en que se reconoce la ganancia o pérdida sobre la partida cubierta.
Para algunas transacciones, los cambios en el valor razonable aparecerán
como un componente de la ganancia o pérdida neta actual. Para otras transacciones,
los cambios en el valor razonable aparecerán realmente como cambios en
capital y, por último, cuando las transacciones finales ocurren, en ganancia
o pérdida neta.
30. Los derivados usados como coberturas están sujetos al riesgo de
que las condiciones del mercado cambien de modo que la cobertura ya no sea efectiva
y así, no cumpla con las condiciones de una relación de cobertura.
Por ejemplo, la MC 39 requiere que las ganancias o pérdidas periódicas
sobre un contrato de futuro usado para cubrir la compra futura de inventario
se reconozcan como cambios en el capital de accionistas, apareciendo las ganancias
o pérdidas totales en ganancia o pérdida neta en el (los) mismo(s)
periodo(s) en que la transacción cubierta proyectada afecta a la ganancia
o pérdida neta. Cualquier discrepancia entre los cambios en el precio
de contado del contrato de futuros y los cambios consecuentes en el costo de
la compra relacionada de inventario reduciría la efectividad de la cobertura.
Las discrepancias pueden ser causadas por sitios de entrega diferentes para
una compra de inventario y contrato de futuro usado para cubrirla compra de
inventario. Por ejemplo, el costo de entrega física puede variar dependiendo
del sitio. Otras discrepancias pueden ser causadas por parámetros de
tiempo diferentes entre la ejecución de la partida cubierta y el instrumento
de cobertura, o las medidas diferentes de calidad o cantidad que
implican la partida cubierta y las especificadas en el instrumento de cobertura.
La MC 39 requiere que la porción no efectiva de un cambio en el valor
de un instrumento de cobertura se incluya inmediatamente como ganancia o pérdida
neta. Si la cobertura es valuada y determinada como no altamente efectiva, la
relación de cobertura ya no cumpliría con los criterios para contabilización
de cobertura. La contabilización continua de cobertura excluiría
las ganancias y pérdidas en forma inapropiada de la ganancia o pérdida
neta por el periodo. Las complejidades de la contabilización de derivados
incrementan el riesgo inherente para la aseveración de presentación
y revelación sobre dichos derivados.
Consideraciones sobre el sistema contable
31. La NIA 400 requiere que el auditor obtenga una comprensión del sistema
de contabilidad. Para lograr esta comprensión, el auditor obtiene conocimiento
del diseño del sistema de contabilidad, los cambios hechos a dicho sistema
y su operación.
El grado de uso de derivados por una entidad y la relativa complejidad de los
instrumentos son factores determinantes de importancia del nivel necesario de
sofisticación tanto de los sistemas de información de la entidad
(incluyendo el sistema de contabilidad) como de los procedimientos de control.
32. Ciertos instrumentos pueden requerir un gran número de asientos
contables.
Aunque el sistema de contabilidad usado para asentar las transacciones de derivados
es probable que necesite alguna intervención manual, idealmente, el sistema
de contabilidad debe tener la capacidad de pasar dichos asuntos en forma exacta
con la mínima intervención manual. Al aumentar la sofisticación
de las actividades de derivados, también debiera hacerlo el sistema de
contabilidad. Como no siempre es así, el auditor permanece alerta a la
posible necesidad de modificar el enfoque de la auditoría si la calidad
del sistema de contabilidad, o algunos aspectos del mismo, parecen débiles.
Ambiente de control
33. El ambiente de control influye en el tono de una entidad y en la conciencia
de control de su gente. Es el fundamento de todos los demás componentes
del control interno, que proporciona disciplina y estructura. El ambiente de
control tiene una influencia profunda en la forma en que se estructuran las
actividades de negocios, en que se establecen los objetivos y en que se evalúan
los riesgos.
34. La NIA 400 requiere que el auditor obtenga suficiente comprensión del ambiente de control para evaluar las actitudes de la administración y de los encargados del mando, su conocimiento y las acciones respecto al control interno y su importancia en la entidad.
35. El auditor considera la actitud global y el conocimiento de la administración
hacia las actividades de derivados como parte para obtener una comprensión
del ambiente de control, incluyendo cualquier cambio en él. Es papel
de los encargados del mando determinar una actitud apropiada hacia los riesgos.
Es papel de la administración controlar, vigilar y administrar la exposición
de la entidad a dichos riesgos. El auditor obtiene una comprensión de
cómo responde el ambiente de control para derivados a la evaluación
del riesgo por parte de la administración.
Para vigilar y administrar en forma efectiva su exposición al riesgo,
una entidad organiza una estructura que:
— sea apropiada y consistente con la actitud de la entidad hacia el riesgo
según sea determinada por los encargados del mando;
— especifique los niveles de aprobación para la autorización
de diferentes tipos de instrumentos y transacciones en las que se puede participar
y para qué fines. Los instrumentos permitidos y niveles de aprobación
deberán reflejar la pericia de quienes participan en las actividades
de derivados;
— establezca límites apropiados para la exposición máxima
permisible a cada tipo de riesgo (incluyendo las contrapartes aprobadas). Los
niveles de exposición permisible puede variar, dependiendo del tipo de
riesgo o de la contraparte;
— disponga el monitoreo independiente y oportuno de los riesgos financieros
y procedimientos de control; y
— disponga la información independiente y oportuna de la exposición
así como de los riesgos y de los resultados de las actividades de derivados
en la administración del riesgo.
36. La administración deberá establecer lineamientos adecuados
para asegurar que las actividades de derivados cumplan con las necesidades de
la entidad. Al establecer lineamientos adecuados, la administración deberá
incluir reglas claras sobre el grado en que se permite a los responsables de
las actividades de derivados participar en los mercados de derivados. Una vez
hecho esto, la administración puede adoptar sistemas adecuados para administrar
y controlar dichos riesgos. Tres elementos del ambiente de control merecen especial
mención por su efecto potencial en los controles sobre las actividades
de derivados:
* Dirección de la administración o de los encargados del mando.
La administración es responsable de proporcionar dirección, mediante
políticas claramente expresadas para la compra, venta y posesión
de derivados. Estas políticas deberán comenzar con la declaración
hecha por la administración en forma clara de sus objetivos respecto
a sus actividades de administración del riesgo y un análisis de
las alternativas de inversión y cobertura disponibles para cumplir con
dichos objetivos. La administración deberá entonces desarrollar
políticas y procedimientos que consideren:
— el nivel de pericia de la administración de la entidad;
— la sofisticación del control interno y sistemas de control y
vigilancia de la entidad;
— la estructura de activos/pasivos de la entidad;
— la capacidad de la entidad para mantener la liquidez y absorber las
pérdidas de capital;
— los tipos de instrumentos financieros derivados que, según la
operación de la administración, cumplirán con sus objetivos;
— los usos de los instrumentos financieros derivados que la administración
considera que cumplirán con sus objetivos, por ejemplo, si es que los
derivados pueden ser usados para propuestas especulativas o de cobertura.
Las políticas de una entidad para la compra, venta y posesión
de derivados deberán ser apropiadas y consistentes con su actitud hacia
el riesgo y la pericia de quienes participan en actividades de derivados.
* Segregación de funciones y asignación de personal. Las actividades
de derivados pueden clasificarse en tres funciones:
— comprometer a la entidad a la transacción (negociar);
— iniciar pagos y aceptar entregas de efectivo (liquidaciones); y
— registrar todas las transacciones en forma correcta en los registros
contables, incluyendo la valuación de los derivados.
Deberá existir una segregación del trabajo entre estas tres funciones.
Cuando una entidad es demasiado pequeña para lograr la apropiada segregación
del trabajo, la administración deberá adoptar un papel más
activo para monitorear las actividades de derivados.
Algunas entidades han establecido una cuarta función, Control de riesgo,
que es la responsable de monitorear las actividades de derivados y de informar
sobre ellas. Ejemplos de responsabilidades clave en esta área pueden
incluir:
— establecer y monitorear la política de administración
del riesgo;
— diseñar estructuras de limites de riesgo;
— desarrollar escenarios de desastre y someter las carteras de posiciones
abiertas a análisis de susceptibilidad, incluyendo revisiones de movimientos
poco usuales en las posiciones; y
— revisar y analizar nuevos productos de instrumentos derivados.
En entidades que no hayan establecido una función separada de control
de riesgo, la información y monitoreo de las actividades de derivados
puede ser un componente de la responsabilidad de la función de contabilidad
o de la responsabilidad global de la administración.
* Si es que el ambiente de control general ha sido extendido o no a los responsables
de las actividades de derivados. Una entidad puede tener una cultura de control
que generalmente se centra en mantener un alto nivel de control interno. Debido
a la complejidad de algunas actividades de tesorería o de derivados,
esta cultura puede no profundizar en el grupo responsable de las actividades
de derivados. En forma al tema, debido a los riesgos asociados con las actividades
de derivados, la administración puede imponer un ambiente de control
más estricto que en cualquier otra parte de la entidad.
37. Algunas entidades pueden operar un sistema de compensación por incentivos para los participantes en las transacciones de derivados. En tales situaciones, el auditor considera el grado al cual se han establecido lineamientos, límites y controles apropiados para asegurar si la operación de ese sistema podría dar como resultado transacciones que sean inconsistentes con los objetivos generales de la estrategia del manejo de riesgos de la entidad.
38. Cuando una entidad usa el comercio electrónico para transacciones de derivados, deberá referirse a las consideraciones de seguridad y control relevantes al uso de una red electrónica.
Objetivos del control y procedimientos
39. Los controles internos sobre transacciones de derivados deberán prevenir
o detectar los problemas que hacen difícil a una entidad el logro de
sus objetivos.
Estos objetivos pueden ser de naturaleza operacional, información financiera,
o de cumplimiento, y es necesario el control interno para prevenir o detectar
problemas en cada área.
40. La NIA 400 requiere que el auditor obtenga suficiente comprensión
de los procedimientos de control para planear la auditoria. Los procedimientos
efectivos de control sobre los derivados generalmente incluyen una segregación
adecuada de funciones, monitoreo de la administración del riesgo, supervisión
de la administración y otras políticas así como procedimientos
diseñados para asegurar que los objetivos de control de la entidad se
cumplan. Esos objetivos de control incluyen:
* Ejecución autorizada. Las transacciones de derivados se ejecutan de
acuerdo con las políticas aprobadas de la entidad.
* Información completa y exacta. La información relacionada a
derivados, incluyendo información sobre el valor razonable, se registra
en forma oportuna. La información es completa y exacta cuando se alimenta
al sistema de contabilidad, y ha sido clasificada, descrita, así como
revelada en forma apropiada.
* Prevención o detección de errores. Las representaciones erróneas
en el procesamiento de información contable para derivados se previenen
o detectan de manera oportuna.
* Monitoreo en marcha. Las actividades relativas a derivados se monitorean sobre
una base continua para reconocer y medir los eventos que afectan las aseveraciones
relacionadas con los estados financieros.
* Valuación. Los cambios en el valor de derivados se contabilizan en
forma apropiada y se revelan a las personas indicadas desde el punto de vista
operacional y de control.
Además, para derivados designados como coberturas, los controles internos
deberán asegurar que dichos derivados cumplan con los criterios para
contabilidad de coberturas, tanto en el inicio de la cobertura y sobre una base
continua.
41. En cuanto se relaciona con la compra, venta y posesión de derivados,
el nivel de sofisticación del control interno de una entidad variará
de acuerdo con:
??la complejidad del derivado, y el riesgo inherente relacionado con las actividades
de derivados más complejos requerirán sistemas más sofisticados;
??la exposición al riesgo de transacciones de derivados con relación
a capital empleado por la entidad; y
??el volumen de transacciones — la entidades que no tengan un volumen
importante de transacciones de derivados requerirán sistemas de contabilidad
y de control interno menos sofisticados.
42. Al aumentar la sofisticación de la actividad de derivados deberá aumentar el control interno. En algunos casos, una entidad puede expandir los tipos de actividades financieras en las que participa sin hacer los ajustes correspondientes a su control interno.
43. En entidades más grandes, los sistemas sofisticados de información
por computadora generalmente siguen el rastro de las actividades de derivados,
y para asegurar que las liquidaciones ocurran cuando se venzan. Los sistemas
de computación más complejos pueden generar asientos automáticos
a cuentas de liquidación para monitorear los movimientos de efectivo.
Los controles apropiados sobre el procesamiento ayudarán a asegurar que
las actividades de derivados se reflejen correctamente en los registros de la
entidad. Los sistemas de computadora pueden estar diseñados para producir
informes de excepción para avisar a l administración de situaciones
donde los derivados no han sido usados dentro de límites autorizados
o donde las transacciones realizadas no estaban dentro de los límites
establecidos para las contrapartes escogidas.
Incluso un sistema por computadora sofisticado puede no asegurar que las transacciones
de derivados estén completas.
44. Por su misma naturaleza, los derivados pueden incluir la transferencia de cantidades considerables de dinero tanto hacia la entidad como desde ésta. A menudo, estos traspasos tienen lugar al vencimiento. En muchos casos, al banco sólo se le dan las instrucciones apropiadas de pago o las notificaciones de recibos. Algunas entidades pueden usar sistemas electrónicos de transferencia de fondos. Dichos sistemas pueden incluir contraseñas (password) complejas y controles de verificación, plantillas para pagos estándar y mecanismos de combinación/abono automático de efectivo. La NIA 401, “Auditoria en un ambiente de sistemas de información por computadora,” requiere que el auditor considere cómo los ambientes de sistemas de información por computadora (CIS) afectan a la auditoria, y que obtenga una comprensión de la importancia así como la complejidad de las actividades del CIS y la disponibilidad de datos para uso en la auditoria. El auditor obtiene una comprensión de los métodos usados para transferir fondos, junto con sus fuerzas y fallas, pues esto afectará los riesgos a que se enfrenta el negocio y, consecuentemente, a la evaluación del riesgo de auditoria.
45. Las conciliaciones regulares son un aspecto importante para controlar las
actividades de derivados. Deberán realizarse conciliaciones formales
regularmente para asegurar que los registros financieros están controlados
en forma apropiada, que todos los asuntos se hacen con prontitud y que los agentes
negociadores tienen información adecuada así como exacta de la
posición antes de que formalmente la entidad acepte una transacción
que la comprometa legalmente. Las conciliaciones deberán documentarse
en forma apropiada y revisarse de manera independiente. Los siguientes son algunos
de los tipos más importantes de procedimientos de conciliación
asociados con las actividades de derivados:
* conciliación de registros de los agentes negociadores con registros
usados para el proceso continuo de monitoreo y la posición de ganancias
y pérdidas que presenta el libro mayor;
* conciliación de mayores auxiliares, incluyendo los mantenidos en bases
de datos computarizadas, con el libro mayor general;
* conciliación de todas las cuentas bancarias y de liquidación
y las declaraciones de los corredores para asegurar que todas las partidas vigentes
se identifiquen y liquiden oportunamente.
* conciliación de registros contables de la entidad con registros mantenidos
por las organizaciones de servicios, donde sea aplicable.
46. Los registros de iniciación de negociaciones de una entidad deberán
claramente identificar la naturaleza y propósito de las transacciones
individuales, así como los derechos y obligaciones que se originan en
cada contrato de derivados.
Además de la información financiera básica, como cantidad
nocional, estos registros deberán incluir:
* identidad del agente negociador;
* identidad de la persona que registra la transacción, si esa persona
no es el agente;
* fecha y hora de la transacción;
* la naturaleza y propósito de la transacción, incluyendo si se
tiene o no la intención de cubrir una exposición comercial subyacente;
e
* información sobre el cumplimiento con los requerimientos contables
relacionados con la cobertura si es aplicable, tales como:
— designación como cobertura, incluyendo el tipo de cobertura;
— identificación de los criterios usados para evaluar la efectividad
de la cobertura; e
— identificación de la partida cubierta en una relación
de cobertura.
47. Los registros de transacción por derivados pueden mantenerse en
una base de datos, en un registro o un mayor auxiliar, que entonces se verifican
para su exactitud con confirmaciones independientes recibidas de las contrapartes
en las transacciones.
A menudo, los registros de transacciones se usarán para proporcionar
información contable, incluyendo información de revelaciones en
los estados financieros, junto con otra información para administrar
el riesgo, tales como informes de exposición contra límites de
políticas. Por tanto, es esencial tener controles apropiados sobre la
alimentación, procesamiento y mantenimiento de los registros de transacciones,
ya sea que estén en una base de datos, un registro o mayor auxiliar.
48. El control principal sobre la totalidad de los registros de transacciones de derivados es la equiparación independiente de confirmaciones de contrapartes contra los propios registros de la entidad. Se deberá pedir a las contrapartes que devuelvan las confirmaciones directamente a los empleados de la entidad que sean independientes de los agentes, para evitar que los agentes supriman confirmaciones y “oculten” transacciones, y todos los detalles deberán verificarse contra los registros de la entidad. Los empleados independientes del agente deberán resolver cualquier excepción contenida en las confirmaciones e investigar plenamente cualquier confirmación que no se reciba.
El papel de la auditoría interna
49. Como parte de la evaluación del control interno, el auditor considera
el papel de la auditoria interna. El conocimiento y habilidades requeridas para
entender y auditar el uso de derivados por una entidad, son generalmente muy
diferentes de los que se necesitan para auditar otras partes del negocio. El
auditor externo considera el grado al cual la función de auditoria interna
tiene el conocimiento así como habilidades para cubrir, y ha cubierto
de hecho, las actividades de derivados de la entidad.
50. En muchas entidades, la auditoria interna forma una parte esencial de la
función de control del riesgo que permite a la alta administración
revisar y evaluar los procedimientos de control que cubren el uso de derivados.
El trabajo desempeñado por la auditoria interna puede ayudar al auditor
externo a evaluar los sistemas de contabilidad y controles internos, por tanto,
el riesgo de control.
Las áreas donde el trabajo desempeñado por la auditoria interna
puede ser particularmente relevante son:
* desarrollar un panorama general del grado de uso de derivados;
* revisar lo apropiado de las políticas y procedimientos y del cumplimiento
de la administración con los mismos;